Grupos chicos, barrio real
Máximo doce personas por salida. Eso permite entrar a un bodegón de San Telmo sin ocupar la barra entera y escuchar al guía sin auriculares ni micrófono.
Contexto antes que consumo
Cada parada arranca con una explicación breve: quién abrió el local, qué se servía en esa cuadra hace ochenta años y por qué el trago que vas a pedir tiene ese nombre.
Ritmo pensado para volver bien
Tres paradas, agua entre rondas y cierre antes de la medianoche. Ajustamos el recorrido si el grupo viene cansado o si el clima obliga a quedarse adentro.
Accesibilidad y dietas
Consultamos movilidad reducida, embarazo, intolerancias y opciones sin alcohol al momento de reservar. Avisanos con antelación y armamos la alternativa con el bar.
Guías que vivieron el barrio
Nuestro equipo son historiadores, bartenders y vecinos que caminan estas calles desde chicos. No leen un libreto: cuentan lo que vieron cambiar en la cuadra.